PINCELADAS DE HISTORIA

En los orígenes de las artes textiles, el tejido, probablemente, se desarrolló más pronto por su carácter funcional y por tener escasas variantes en sus manifestaciones técnicas; por el contrario, pasamanerías y encajes tuvieron un avance más lento por utilizarse como complementos de la indumentaria, tocado, ajuar doméstico y litúrgico.

Los encajes se transformaron desde el principio en un verdadero arte suntuario, que crearon con el paso de los tiempos una gran riqueza de estilos, quedando consagrados como el más bello arte textil.

El aspecto geográfico del origen de los encajes, aún no está resuelto. Hay una hipótesis que considera a Asiria como la creadora de las pasamanerías y los trabajos de nudos, precursores de los encajes a la aguja; y a Egipto como creador de los encajes de bolillos.

La teoría más moderna afirma que Grecia fue la inventora de ambas técnicas, que pasaros a los países mediterráneos, especialmente Italia, y de aquí a Persia y Arabia, pueblos que posteriormente las difundieron a los países que conquistaron.

En España se realizaron encajes desde tiempos muy primitivos; buena muestra de ello son los fragmentos encontrados en ajuares funerarios neolíticos que llevan técnicas de encaje pese a que el material es muy grueso: fibras metálicas y textiles con técnicas, en muchos casos marcadamente encajeras.

Los estudiosos del encaje, en su mayoría, sitúan el origen del mismo en el siglo XVI, pero lo que se acuña es la palabra, que desplaza a las más antiguas, como pasamano, randa, cairel, punta, etc., tal como aparece designado en inventarios y documentos medievales.

Los estudiosos del encaje, atendiendo a la técnica, han venido dividiéndolo en dos grandes grupos: Encaje de bolillos y Encaje a la aguja. Sin embargo, no se ponen de acuerdo en precisar cuál fue el primero.

El hecho de haber aparecido en tumbas egipcias bolitos y plomos unidos a una labor de encaje, prueba que la técnica del bolillo es muy antigua. Pero también se sabe por documentos literarios y gráficos que el punto de red, que sirve de base para un género de encaje a la aguja, la malla, ha sido desde las primeras culturas una labor muy generalizada.

 

HISTORIA DE LAS ARTES APLICADAS E INDUSTRIALES EN ESPAÑA   (1994) (Antonio Bonet Correa)